La indiferencia va a matar al rey
Siendo por inercia. Viviendo por impulso.
Esperando por aquel viento que me golpee de una vez por todas.
Las fuerzas se extinguen, regalé mi calma, vendí la paciencia, me desangro de ira.
No voy a esperar por siempre algo que nunca va a llegar.
Los sentimientos también se cansan. El hastío, cambia a la gente.
Desde acá, estoy esperando ver el final absurdo del cuento que te inventaste.
Y aunque hoy, infectada por el miedo, mi tristeza me devora el alma; sé que todo llega, todo cambia, algo espera… el problema es soportar.