Chino, Japonés, Coreano…

Que el chino del supermercado me quiera cagar siempre, no es un descubrimiento. Es un hecho que el señor oriental desenchufe las heladeras por las noches para reducir su consumo energético y que yo a la mañana me compre un yogur tibiecito estupendo para el invierno. Que sus góndolas están llenas de productos vencidos es casi un saber popular, por algo todos escarbamos la parte trasera de las mismas esperando encontrar algún producto que al menos  tenga aún, dos días de vida útil. Que cada vez que no consigo Activia le compre 100 gramos de fiambre  hasta puede ser un beneficio, pero que el sucio chino “ticketee” según el día con dos razones sociales diferentes ya me parece un exceso…chino de mierda, ahora por haberme indignado de esta manera voy a tener que caminar 3 cuadras de mas cada vez que necesite alguna compra de emergencia.

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