Bipolar yo??
Y si, iba a llegar el día en que mi inmundo carácter se dejara ver producto de las injusticias diarias y de la incompetitividad ajena; y ese día fue hoy.
Confieso que pasó desapercibido por mi escueto sentido de la realidad, tal vez porque vivo constantemente inmersa en el mismo sentimiento de ira todo el tiempo y siquiera noté que así, como quien no quiere la cosa, sin pedir siquiera permiso se escapó. Lo increíble de toda la situación es que grité y despotriqué en público, muy fresca como una lechuga, el peinado impecable, el mismo movimiento de todos los días de la piernita derecha, sentadita y sin dejar nunca de sorber mi té.
Si tengo que ser completamente franca, no sé como es que esto demoró tanto en salir. Con tanta presión y tanto desgaste, bastante contuve el maremoto interno.
Y para colmo de males, como si la rutina diaria y el desinterés circundante no fueran ya bastante para exasperar mi extremo sentido de la responsabilidad, el orden, la perfección y las cosas bien hechas, me ponen a fregar porque “los resultados no son los esperados, son adversos e improbables y es muy difícil encontrar el origen de la contaminación”. Si me dejan les explico que hay un pibe nuevo (no tan nuevo) que como ya he citado con anterioridad, se esta capacitando y descapacitando en un ciclo continuo que lleva ya mas de 7 meses. La criatura esta no tiene ni idea de lo que esta haciendo ni ganas de aprender a hacerlo. Y culpa de este retoño que tiene el cerebro pseudo atrofiado yo, que según un bellísimo cartón de tamaño considerable, soy ingeniera, me vi inmersa en la vorágine del detergente, el desinfectante para inodoros (se, se…para inodoros) y el alcohol 70/30. Este rejunte de faltos de materia gris sin sentido alguno de la realidad en medio del despliegue anti bacteriano, no hizo más que alagar el perfume del desinfectante; a esto hemos llegado y de estos engendros estoy rodeada.
Conclusión, el aumento que iba a pedir con el argumento de poder sobrevivir hasta fin de mes sin tener que salir a pedir limosna caducó, ahora tengo otros motivos; si mi polo conservador sigue imponiéndose ante el destructivo, necesito prontamente el dinero para pagarme el psicólogo y las clases de boxeo para descargar tensiones. Si mi polo destructivo algún día arremete contra el conservador, tal monto será destinado a la compra de algún tipo de arma homicida que provoque la extinción de estos ejemplares para evitar que generen progenie y el mundo siga sufriendo.