El gran simulador.

Hay varias cosas que no permito que contaminen mi entorno y que son determinantes a la hora de formar mi visión del resto de la gente; una de ellas es la confianza. Si bien existen personas que logran superar esta pérdida y vuelven a construir una relación desde los cimientos remanentes, en mi caso, cuando la confianza fue quebrada el camino se bifurca para siempre. Este y otros factores son algunos de los cuales hacen que alguien se vuelva insignificante en mi vida; de ellos, quizás el peor o el más lamentable, es la cualidad que tiene cierta gente de utilizar estratégicamente para beneficio personal la debilidad de otras personas sin medir el daño que pudiese ocasionar. Todos tenemos defectos y todos tenemos virtudes, pero cuando los defectos del otro son egoístas, fríos y calculadores, cuando te venden la imagen de gente buena, comprensiva, compañera y desinteresada mientras por dentro solo son un manojo de nada, en ese momento, esa persona deja de existir en mi mundo.

Y si algo me demostró la vida en estos muchos o pocos años es que todo vuelve, lo cual me lleva a compadecer la condición de este tipo de gente porque en algún momento la suerte se da vuelta y cuando lo necesiten de verdad la única compañera de sus días será su sombra.

 

Y me sigo preguntando que los hace tan ilusos para subestimarnos por completo a todos por igual…será que se sienten superiores y no pueden ver que además del corazón les falta inteligencia?

Ni conmigo, ni con mi familia, ni con mis amigos…

 

No se puede tener todo sin perder nada.

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