Dime que consumes..
Yo era adepta a la vaga teoría de que se puede conocer bastante a una persona por el contenido de su chango en el supermercado. Hoy, no estoy tan segura. Muchas veces somos lo que compramos, y a veces no tanto.
No hay nadie que pueda dejar de poner de manifiesto que sufre de colesterol con un chango 0% ni rubia esquelética que pueda esconder que atraviesa algún tipo de desorden alimentario por su chango Light. Están además las familias numerosas de changos pak x 8 y los solitarios que compran tartas individuales, pizzetas individuales y latas de gaseosa.
Pero, cuanto se puede inferir verdaderamente sobre una compra? El señor de la caja 8 que solamente compró 15 paks de papel higiénico, sufre de colon irritable, esta aprovechando una oferta o los piensa revender en su mercadito de barrio? Y el pibe de la caja 5 que llenó el carro de cervezas, una hoja de afeitar y un jabón? Es un alcohólico que piensa ahogar sus últimas penas esta noche para después cortarse las venas en la bañera o simplemente tendrá una fiesta?
Por suerte o por desgracia la vida me mostró que muchas cosas no son lo que parecen…y no es que haya empezado a refutar esta teoría la semana pasada cuando el cajero del hipermercado me miró como juzgándome al ver que descargaba sobre la cinta transportadora dos pepinos, un aceite Natura y una caja de preservativos. Esto es otra cosa, es ampliar los horizontes de nuestras mentes….creo.